Un inhibidor de frecuencia tiene una finalidad clara: interrumpir las comunicaciones entre dos dispositivos. Este temido aparato es el mayor enemigo de cualquier alarma, localizador o dispositivo antirrobo en general. Por ello, son muy usados por los ladrones para robar todo tipo de bienes, sobre todo coches y motos, y para desactivar las alarmas de nuestros hogares. ¿Queréis saber cómo funcionan estos dispositivos tan simples y a la vez, tan efectivos?

El punto clave está en el ruido electromagnético que producen, es decir, aquello que bloquea la frecuencia. Los inhibidores generan «información inútil» que se introduce en la frecuencia de los aparatos cercanos e impide que les llegue verdadera información. Digamos que ese «ruido» impide que cualquier aparato reciba otros mensajes, ya que el canal conductor está «saturado».

Traducido, podría recordarnos a una persona que escucha música con auriculares, que en este caso serían los inhibidores. Mientras se usan, la persona no es capaz de oír el resto de sonidos que le rodean. Este mecanismo de bloqueo de señal afecta a menudo a muchos sistemas de seguridad: desde alarmas antirrobo, radares de velocidad, localizadores con tecnología GPRS (2G y 3G) o teléfonos móviles. Todos ellos necesitan recibir información de las antenas situadas en una estación base para, posteriormente, poder emitir cualquier mensaje. Por ello, «ocupar» la frecuencia destinada a ese uso con un inhibidor hace que esos aparatos queden inhabilitados.

¿Cómo puedes saber si tienes un inhibidor de frecuencia cerca? Muy sencillo: acércate al punto concreto y comprueba si tu teléfono tiene cobertura. Si tenías sospechas y al aproximarte compruebas que no tiene señal, posiblemente te encuentres cerca de uno. Por ejemplo, ¿no os ha pasado nunca que al encontraros cerca de una comisaría de policía, el mando de vuestro coche no ha funcionado? Eso es porque las comisarías sí están legalmente autorizadas a usarlos, y prácticamente en todas hacen uso de ellos.

¿Qué tipo de inhibidores existen?

A pesar de todas sus características, podemos clasificarlos en función de dos factores principales: la banda y la potencia.

La banda es la frecuencia a las que pueden emitir, y existen varias de ellas en telefonía (800MHz, 900 MHz, 1500 MHz, 1800 MHz…). Hay inhibidores para todas, algunos capaces de cubrir solo una de esas bandas y otros que abarcan todo el espectro, siendo capaces de bloquear cualquier tipo.

Por otro lado está la potencia, y de ella depende el alcance del inhibidor. A más potencia, mayor capacidad de inhibir cualquier señal. Si volvemos al ejemplo de los auriculares y la música, en este caso podemos imaginar un inhibidor de baja potencia como unos auriculares, y uno de alta potencia como unos altavoces de concierto.

Aun así, incluso el inhibidor más potente ve limitado su alcance a distancias relativamente cortas (máximo a unas decenas de metros).

¿Por qué Sigfox no se ve afectado por estos inhibidores?

Sigfox es la tecnología que emplea nuestro localizador GPS para moto. Para los que no lo conozcáis, es un sistema de comunicación por radiofrecuencia con bastantes diferencias respecto a los sistemas 3G, de los que te hablamos más a fondo en este post. Cuando decimos que los dispositivos que usan tecnología Sigfox son casi imposibles de inhibir, nos referimos a que el dispositivo, a diferencia de los sistemas GPRS, no tiene que recibir información de la antena para funcionar. No “escucha”, sino que solo emite. Por ello, no se puede bloquear en el sentido de que el inhibidor debería estar cerca de la antena receptora, no del aparato.

Además, la red de comunicaciones Sigfox consta de más de 1300 antenas y lo habitual es que los mensajes sean recibidos por más de una (en algunos lugares lo reciben hasta 40) e incluso por antenas que están a decenas de km. Y porque además, las comunicaciones con Sigfox destacan por sus cambios de frecuencias, algo que dificulta el bloqueo de señal porque trabaja con más de una la vez.

Debemos tener presente que ni el mejor dispositivo del mundo puede garantizar al 100% una efectividad plena, sin embargo, ser precavidos y saber elegir bien a la hora de confiar en un localizador para cuidar de nuestra moto o coche nos pondrá las cosas mucho más fáciles. ¡Mucha suerte!